Un mar de besos

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Paradero desconocido.
18. Proyecto de enfermera con exceso de pensamientos. Amante de la literatura, de la naturaleza y de la cerveza. Potterhead. Roja de corazón. ¡Viva la Revolución! ♀

21 abr. 2013

Palpita, maldito

Hace un tiempo, viví un roce entre medios. Me encontraba en la fachada de un barrio pintoresco y desteñido. La parada de autobús estaba vacía como siempre. Los cristales que la rodeaban estaban rayados de tanta violencia y alguno roto por tanto desahogo. El mapa que tal máquina recorría, se dibujaba en el centro de esa parada deshabitada. Era inusual que de repente apareciese alguien en dicho lugar. Hace un tiempo, recuerdo, que mis pies no daban para más y me era necesario montar en aquel vehículo. Entré en el Charles a por el café helado que tanto necesitaba. Los papeles se me caen al suelo de improviso. Mi falda toca el suelo para recogerlos, y en ese tonto momento noto que alguien extiende su mano y me mira fijamente. Elevo la cabeza y ahí le veo parado, dándome ayuda. Lo típico: me ayuda a recoger mis cosas, se lo agradezco y sí, surge la chispa. ¿Qué chispa ni qué hostias? No, el chico que apareció ahí no era un desconocido. Era una persona la cual es oír mi nombre e irse de aquel lugar. Vulgarmente, que me tiene asco. O al menos eso pensaba... 

Su mirada jugaba con mis labios, tan apretados entre mis dientes. Era un juego absurdo, irónico, pero enamoraba. Ya estaba el autobús puntual a y veinte. Aún quedaban unas cuantas manzanas por recorrer y llegar a mi habitáculo. Me siento atrás, más que nada pura costumbre. Él está un par de asientos delante mío, escuchando música con su cascos de Energy y lanzando miradas al ras del movimiento que realizaba el bus. Próxima parada: Colleman Road. Ya falta poco... Voy levantándome del asiento y me coloco delante de él. No era de esperar típicamente que me echase unas ojeadas a mi trasero. No me despido, pues se le ve entretenido con su Rock'n Roll y etcétera. Toca bajar: Sunnydale Avenue. Bajo con un lento moviemiento entre mis cabellos. ''Déjalo ya, ¿no crees?'' vocalizaba su tierna voz. Impulsa su mano contra la mía y entrelaza sus dedos, fuertemente, y sonríendo...
''A veces tú, a besos yo''

6 comentarios :

  1. Guaaaaaauuuuuu! Me encantaaaa*-*
    Esta entrada es preciosa! La verdad es que a veces suceden cosas en la vida, asi como inesperadas, yo creo que las cosas inprevistas, son las que mas disfrutamos! Me gusta mucho la ultima frase de todas "A veces tú, a besos yo" es preciosa!!!
    Un muaaack:3
    PD: pasate por mi blogg! http://rietedemiperoenrealidadmeenvidias.blogspot.com.es/

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  2. Me ha encantado tu blog :D Te sigo y pásate cuando quieras ;)
    http://elrecuerdodeunabrazoquemehacetirtar.blogspot.com.es/

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Espero que vuelvas a dejar tu huella pronto.

Un puzzle sin terminar