Un mar de besos

Follow me on Instagram

Instagram

About me.

Mi foto
Paradero desconocido.
18. Proyecto de enfermera con exceso de pensamientos. Amante de la literatura, de la naturaleza y de la cerveza. Potterhead. Roja de corazón. ¡Viva la Revolución! ♀

12 ago. 2012

Deshaciendo maletas cargadas de ilusiones

Volví. Sí. En estas apenas tres semanas mi vida volcó. Se giró. Cambió. No sé cómo explicarlo; me llevaría tiempo. Es como si hubiese pasado una cuarta parte de mi vida. De ese rinconcito de lo bueno, que guarda los recuerdos inolvidables. La relación que mantenía estable terminó. Todo acaba, las relaciones llegan a su final. Era de esperar. Tampoco lloré. Soy fuerte. El alcohol desvanece las penas, y conseguí vencer al dolor. Recuerdo que cuando llegué había fiesta. Música y alcohol por doquier. Ni siquiera me resistí a aguantar cada mañana una resaca. Humo y ambiente de una party típica de pueblo: con su discoteca móvil, el tiro al mono, colchonetas... Los efectos del vodka y el Martini recorren mi cabeza. Me llegan a desatar locuras. Y cuando la locura no llega del todo al límite, plaf, aparece otra persona por delante que la miras a los ojos y sientes esa necesidad de besarle, de abrazarle, de experimentar lo ya experimentado. Ahora que me mantengo sola, intentando seguir día a día, solo me faltaba el inesperado rollito de verano. O si se le puede llamar así. Sus ojos azules se clavaron en mi boca, ¡y quién no se alzaría y lo besaría! 
También suceden otras cosas. Esa persona se va. No la volveré a ver hasta el año que viene. O eso espero. Y de nuevo de ves sola. Ya no hay fiesta. No hay alcohol. No hay tabaco. Solo nos podemos encerrar en una cachimba. Pero ya no es lo mismo sin él. Paso de todo. Sé que la vida es corta, pero prefiero beber sola a sufrir. Y llega mi última semana allí. Él no está, y no paro de pensarlo. Pero vuelve a haber fiesta en un pueblo cercano. Paso de la vida. Me dejaré llevar. Vamos como siempre en la peña. Conocemos gente nueva. De repente, notas una sensación de que alguien que no conoces roza de nuevo tus labios. Su lengua es penetrante y entrelazada con la mía. Sigo bebiendo. Ojalá fuesen así todas las noches: bailar, alcohol y besos.

1 comentario :

  1. Al principio la única forma de evadirse de la realidad es eso: bailar, alcohol y besos. Pero llega un momento en el que te das cuenta de que todo eso te ha servido de poco, solo para divertirte unas horas. Pero al final todo pasa y todo se supera, todavía somos muy jóvenes. Mucho animo y besos!
    http://www.palabrasolvidadaseneltiempo.blogspot.com/

    ResponderEliminar

Espero que vuelvas a dejar tu huella pronto.

Un puzzle sin terminar